miércoles, 23 de febrero de 2011

Contar problemas, un asunto peliagudo...

Estoy cansada de ver a la gente que se queda mirando cómo su vida pasa, como si fuera un ser pasivo de una vida que es en realidad solo suya.

Contar un problema es síntoma de que te importa. Contar algo por el hecho de dar información o contar algo para desahogarse tienen una estructura diferente que contar algo porque quieres ayuda. Generalmente son fácilmente distinguibles en la práctica.
Trataremos el tercer caso: contar en el sentido de querer ayuda. Si lo cuentas, estás compartiendo el problema: estás haciendo partícipe a otra persona. Si el problema te importa, entonces quieres arreglarlo. Si el otro es partícipe, también quieren arreglarlo. Esto se demuestra en que si cuentas un problema y no recibes respuesta o ayuda, nada cambia: el problema sigue ahí, y no has hecho partícipe al otro. Es decir, si cuentas un problema, el fin de ello es recibir ayuda; así que, si no quieres ayuda, o si no tienes interés en arreglar el problema, entonces no te importa, y si no te importa… ¡no lo cuentas! Porque no tendría sentido contarlo.
Y me enfado, y me duele, porque me hacen partícipe y me hacen preocuparme – que incluye la palabra “ocuparse”, y no es una inclusión incidental – cuando en realidad no se quiere ayuda. No me gusta, porque no entiendo que se utilice una estructura cuando se siente otra.
En definitiva: si no quieres ayuda, habla con la pared, no conmigo. Soy altamente preocupable.

martes, 22 de febrero de 2011

Una de música



Álbumes que me flipan hasta la saciedad. Y con eso quiero decir, que me gustan de cabo a rabo, que no hay excepciones, que no hay nada prescindible. ¡Ahí van! (y no es por orden):


Discovery, de Daft Punk.
Blood Sugar Sex Magik, de Red Hot Chili Peppers.
In Your Honor, de Foo Fighters.
Franz Ferdinand, de Franz Ferdinand.
Wish You Were Here, de Pink Floyd.

domingo, 6 de febrero de 2011

Un átomo en el universo


"Estoy solo en la orilla del mar, pensando. Olas veloces, montañas de moléculas, cada una estúpidamente a su aire, miles de millones de separación, pero, a su vez, formando en su conjunto una espuma blanca. Eones y eones antes de que ningún ojo pudiera verlas, año tras año golpeando estruendosamente la orilla como hoy. ¿Por qué? ¿Para quién? En un planeta muerto que no hospedaba vida alguna. Sin descanso, torturado por la energía prodigiosamente derrochada por el Sol, vertida en el espacio, su poder hace rugir el mar. En la profundidad de los mares, todas las moléculas repiten los patrones las unas de las otras, hasta que se forman otros nuevos y complejos. Éstos crean otros a imagen y semejanza, y se inicia una nueva danza. Aumentando en tamaño y complejidad, seres vivos, masas de átomos, ADN, proteínas danzan un patrón cada vez más intrincado. Ha salido de la cuna para llegar a la árida tierra, ahí está de pie, átomos provistos de consciencia, materia provista de curiosidad, de pie frente al mar, maravilla de maravillas, yo, un universo de átomos y un átomo en el universo."

Richard Feynman.

jueves, 27 de enero de 2011

¡LIBRE!



Parecerá extraño, pero acabo de reparar en que esta canción es impresionante. No por ser una moderna (relativamente claro) me decido olvidar de canciones que, aunque no son de mi estilo predilecto, son históricas y épicas.

Tiene casi veinte años y ya está cansado de soñar,
pero tras la frontera está su hogar, su mundo, su ciudad.
Piensa que la alambrada sólo es un trozo de metal,
algo que nunca puede detener sus ansias de volar.

Libre, como el sol cuando amanece, yo soy libre como el mar
Libre, como el ave que escapó
de su prisión y puede, al fin, volar
Libre, como el viento que recoge mi lamento y mi pesar, camino sin cesar detrás de la verdad
y sabré lo que es, al fin, la libertad

Con su amor por bandera se marchó cantando una canción,
marchaba tan feliz que no escuchó la voz que le llamó,
y tendido en el suelo se quedó sonriendo y sin hablar,
sobre su pecho flores carmesí, brotaban sin cesar...

viernes, 21 de enero de 2011

Confesiones de una estudiante rallada y aburrida

Es una realidad, es un hecho. No me apetece estudiar.
Eso no está bien, porque me voy a dejar cosas, pero es que estoy hasta las narices. Y encima, ahora que estudio es cuando me acuerdo de todo lo que me puedo acordar en este mundo – curioso además, ya que ahora estoy estudiando para el examen de Psicología de la Memoria. Fíjate, que estudiando me ha saltado a la cabeza una canción que hace años y años que no escuchaba: You make me feel like dancing, de Leo Sayer. ¿Quién es? No lo sé. ¿Y POR QUÉ TENGO QUE ACORDARME AHORA, Y ENCIMA POR QUÉ SE ME TIENE QUE PEGAR LA MALDITA CANCIÓN? Que me gusta eh, pero no es el momento.
Pienso mucho en todo, todos los cambios que ha sufrido mi vida en los últimos años. He estado pensando en cuánto me torturaba porque había gente que me estaba dando la espalda a pesar de todos mis esfuerzos por lo contrario. Tantos cambios tan deprisa, tantos desengaños, tantos disgustos de repente. Pienso que 2007 fue uno de los mejores años de mi vida. Que 2008 fue el más estable. Y 2009, el maldito peor año. Siempre digo que el año nuevo no significa nada, que no es ninguna nueva etapa, pero con perspectiva parece que cada año ha tenido una tónica general. Curioso, ¿no?
El año 2010 parece haber sido, básicamente, un año de recuperación de los golpes de 2009 – y si nos ponemos ya muy generales, de todos los golpes de mi vida -, y de maduración. Ahora que es 2011 no noto el cambio de año, pero es posible que en 2012 me parezca que 2010 y 2011 no tuvieron nada que ver. Ojalá sea así, y me parezca que 2011 ha sido el mejor año de mi vida. Sigo sintiéndome vacía por todas mis pérdidas de 2009, pero no sé, quizá se me vaya pasando. Aunque parece que hay cosas que nunca van a dejar de atormentarme. Eso hace que, a pesar de que no me ha pasado nada realmente malo en 2010 – bueno, hubo una muerte dura, pero no comparada con las que habrá en un futuro que espero lejano -, no haya disfrutado el año como debiera, porque la verdad es que ha habido motivos para ser feliz en general. Temo que me pase lo mismo este año, y que esto no acabe nunca.
A veces creo que la mejor manera de sacarme el veneno es arreglándolo todo de alguna manera, pero las cosas están tan frías y rotas que es imposible. Así que me las tendré que arreglar yo sola. Esto tampoco es una novedad.

sábado, 15 de enero de 2011

Something in Pattie Boyd



Something in the way she moves,
attracts me like no other lover
Something in the way she woos me
I don't want to leave her now
You know I believe and how

Somewhere in her smile she knows
that I don't need no other lover
Something in her style that shows me
I don't want to leave her now
You know I believe and how

You're asking me will my love grow,
I don't know, I don't know
Stick around, and it may show
But I don't know, I don't know

Something in the way she knows,
and all I have to do is think of her
Something in the things she shows me
I don't want to leave her now
You know I believe and how






miércoles, 12 de enero de 2011

Goodbye smokers!


Los orgullosos del tabaco han caído en picado. Ellos nunca han respetado a los no fumadores, han ejercido su derecho a fumar donde pudieran  - y donde no, también - por mucho que le pudiera molestar a alguien. Para ellos, seguramente quien estuviera molesto por estar fumando de forma pasiva y no deseada era el que sobraba en la escena. Pues ese característico “respeto” por la salud de los no fumadores les ha salido muy mal, porque por fin se han leído nuestros derechos y hemos dicho: no, eres tú el que sobra, cabrón.
La nueva ley anti-tabaco es mucho más dura que la anterior, pero creo que era necesario. Seguramente el protagonista de Me llamo Earl creería que el karma les ha pagado con echarles de todos los establecimientos si quieren ahora fumar, bien, si no quieren no tienen por qué salir. Ahora serían ellos los que, agazapados, tendrían que preguntar al no fumador “¿te importa que fume?” y ahora con todas las de la ley, nuestro compañero dirá seca y deliciosamente “SÍ”. Yo he tenido que aguantar humaredas extremas, amigos que literalmente no paraban de fumar, gente que fumaba donde no estaba permitido y que aunque les llamaran la atención, a lo que el guardia de turno se diera la vuelta ya estaban recogiendo el cigarro a medio fumar del suelo.
Ahora los fumadores se quejan, los hosteleros se quejan también. Afirman unos que no irán al bar porque no pueden fumar allí, y los otros que efectivamente su economía caerá en picado por la pérdida inminente de clientes. Y yo a esto solo puedo decir…

¿SOIS TAN REMATADAMENTE PATÉTICOS COMO PARA QUEDAROS EN CASA O EN LA CALLE PARA PODER FUMAR TODO LO QUE QUERÁIS? ¿ES QUE EL TABACO OS HA PRIVADO DE DIGNIDAD? ¡POR FAVOR!

Yo estoy segura de que dejar el tabaco no es tan difícil. Es un vicio absurdo y asqueroso, con eso lo digo todo. Si te pasas una semana sin fumar, tu organismo se desintoxica, YA NO NECESITA MÁS. Pero el fumador sí necesita más, es la adicción, el “cuando bebo, fumo” y todos esos condicionamientos que nuestro organismo ha aprendido, los que son más duros de roer. Pero insisto, ahora que simplemente no se puede fumar ni cuando bebes, ni cuando comes, ni cuando nada… es el momento perfecto. Sé de gente - y me hierve la sangre - que simplemente no quiere dejarlo, no está interesada. Por favor, haceos un favor y hacédnoslo a los demás. Dejad de fumar. Saboread los alimentos. Ahorrad para salir de viaje con el dinero que no os gastáis. Respirad hondo el aire fresco - o con cocaína si vivís en Madrid -. Mantened el olor a Norit de vuestra ropa, y el olor a jabón de vuestras manos. ¿No suena bien? Y sobre todo, en la foto tenemos el caso de George Harrison, mirad cuánto fumaba y qué bien. Murió de cáncer de garganta y de pulmón a causa del tabaco en 2001, a los 58 años. ¿Esas cosas no os hacen pensar?

Ahora los fumadores piden respeto y libertad. ¿Cuándo han respetado ellos a los no fumadores, cuando han librado a sus pulmones de humo cancerígeno?
VENDETTA.

lunes, 10 de enero de 2011

Reflexiones famosas



"Amar y sufrir es, a la larga, la única forma de vivir con plenitud y dignidad"
- Gregorio Marañón.


(visto en la parada de metro dedicada a tan célebre personaje - en la imagen)

domingo, 2 de enero de 2011

Una de miedo

Riesgo de salir una noche y que te ocurra algo parecido a esto:

Yo salí anoche, Nochevieja. Casi ni me apetecía, porque lo veo caro y excesivamente agobiante como para ser una simple noche de fiesta. Pero me animé y me dije: "Esta es la última oportunidad que le doy a la Nochevieja. Si no me lo paso bien, no celebraré otra". Estas palabras han condenado mis próximas nocheviejas.
Todo iba bien. Estaba allí con mis amigas, bailando, pidiendo copas, haciendo amistad con desconocidos y declinando amablemente las proposiciones de tema. En total, creo que me tomé unas tres copas. Y digo "creo" por el motivo que nos acontece, la razón por la que cuento mi historia.
De repente, estoy en la calle con una de mis amigas. ¿Cómo he llegado ahí fuera? No tengo manera de recordarlo. ¿Qué había pasado en las últimas horas? No lo sé. Estaba nerviosa, agresiva, algo me pasaba pero no sabía qué. Creía que la gente me estaba amenazando, pero mis amigas no entendían lo que me pasaba y decidí separarme de ellas. Hubo varios forcejeos porque ellas no querían que me separara, y en uno de ellos intenté pegar a mi mejor amiga. Gracias doy de haber fallado. Tenía el abrigo puesto y ni lo sabía - ya que ni siquiera recordaba haberlo recogido en el ropero, no era consciente ni de que lo llevaba. No tenía puesto el lazo que me había puesto en la cintura. En los forcejeos me descosieron un botón del abrigo, y también doy gracias porque mi estado no impidió que lo guardara y aquí lo tengo. Total, que una vez estábamos las cuatro fuera, pude escaparme y corrí rápido rápido, como si tuviera poderes. Dejé atrás a mis amigas y mis zapatos. Por lo visto, una de ellas se cayó y yo me reí de ella, pero no lo recuerdo. Todo era tan confuso. Llegué hasta una parada de autobús y llamé a mi madre para que me ayudara a volver a casa. Tras mucho tiempo, en el que un chico se quedó a cuidar de mí, mi madre vino en un taxi a por mí. Durante la espera, mis amigas fueron a mi casa a llevar mis zapatos.

Perdí la dignidad, pero no los zapatos. Ni mi botón. Pero sí mi lazo... y la memoria.

Solución: me metieron algo en la copa, que provocó mis alucinaciones y mi laguna mental.
Conclusión: controla tu copa.
Solución número dos: fabricaré una tapa para copas.
Preguntas frecuentes: ¿qué ganará la basura de persona que me ha hecho esto? Ahora tienes una pasti menos, cabrón.

¡Ah por cierto! Feliz año 2011. Disfrutadlo con salud.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Jose

Da igual quién seas, da igual lo que hagas. No importa si te portaste bien o no, ni a cuántas personas hiciste feliz. Por mucha falta que hagas vivo, la muerte te acabará encontrando, cuando ella quiera. No me gustaría hacer una reflexión extensa sobre lo que opino sobre nuestra archienemiga la muerte. Solo quería decir eso. Quizá por eso habría que preocuparse menos por morir y más por vivir.

Aun tenía pendientes muchas conversaciones contigo, había mucho que aprender de ti y ya no podrá ser. Doy gracias por haberte conocido. Te echaré de menos, Jose.

lunes, 29 de noviembre de 2010

El del pelo blanco


Siempre serás muy grande para todos, Leslie Nielsen. Te echaremos de menos.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Why did you call?

Veamos amigos, ¿Internet lo tiene todo? NO. No tiene las letras de una canción que a mí me motiva mucho, mucho, y que da título al post. Dicha canción pertenece al disco The Runaway, del grupo británico The Magic Numbers (como podríais ya imaginar por la ilustración).
Este disco me gusta mucho porque es relajante, bonito y tranquilo. Las voces son deliciosas, no sé; a pesar del aspecto grotesco de las damas de la banda, hacen unos coros muy finos. ¡Yo soy fina pero canto fatal, es la realidad!
Esta es una canción hermosa que, creo yo, habla de desamor, pero no es así de sencillo: simplemente el sentimiento se fue.
¡Para que no se diga que Internet no lo tiene todo, voy a publicar la letra! Debo agradecérselo a Carlos, porque gracias a él... he podido acceder a la letra.
Disfrutadla si podéis.

WHY DID YOU CALL?


Why did you call tonight?
I was beginning to move on
Slipped then I fell inside
You give me reason to do nothing but wrong
Let's dance with the sinners tonight
It feels so right
You leave me helpless, defeated, alive
While I just panic at the break of dawn
Why did you call tonight?
(I wanna know if every truth is a lie)
I was beginning to move on
Dreams of another life
(I wanna know if every truth is a lie)
You send a shiver to a body that's cold
She shakes to the beat and rewinds
I'm paralyzed
It feels like I'm losing this fight
You're just a habit, when it hits me you're gone
A race for life
When it stops
Blood is on my hands
I've tasted love
Dare not to believe
my time is up
I don't believe...
Why did you call tonight?
(I'm gonna love you with the trick of a light)
Why did you call?
(I'm gonna love you with the trick of a light)
If I were a sinner tonight
It'll feel so right
You leave me helpless, defeated, alive
While I just panic at the break of dawn
Erase your life
Fuck it up
Blood is on my hands
I've tasted love
A race for life
When it stops
Dare not to believe
my time is up
I don't believe, I don't believe at all
If this is real then I know
I shouldn't wake you up
There's no mistake,
I lose the feeling when
the music stops
I wanna hate you but you're
never gonna mean that much to me
(You will, but you won't
You will but you don't)
Turn out the lights,
I wanna find you within every touch
Whatever happens,
let's forget about the venom in us
I wanna love you but you're
never gonna mean that much to me
I don't believe at all.

martes, 23 de noviembre de 2010

Sobre la desfachatez.

Hoy me ha ocurrido algo. Bueno, no a mí exactamente, pero me he visto envuelta en ello. Esta mañana he salido de mi casa y he subido mi calle pasando a otra muy concurrida. Lo que me he encontrado es a una señora mayor, de unos ochenta y pico años, tirada en el suelo y otra mujer atendiéndola. Yo me he parado a ayudar. La señora mostraba la nariz grisácea, y no paraba de sangrar por la boca. La pobre estaba bastante aturdida y temblaba; por el miedo a la caída, por el daño que habría sufrido. En esto ha llegado otra mujer y también se ha quedado para echar una mano. La señora nos ha dicho que estaba yendo en ese momento al hospital San José de Madrid - que por cierto, es privado - porque tenía cita para hacerse unas pruebas. Entonces la primera mujer ha aprovechado y se ha ido al hospital, que estaba a una sola manzana del lugar, para pedir que nos ayudaran a socorrerla. Entre tanto nos hemos quedado la otra mujer y yo, dándole constantemente pañuelos a la señora, que no paraba de sangrar por la boca y ya se había manchado en abrigo y el jersey. Un repartidor de alimentos, que se encontraba en el centro de hostelería de al lado, nos ha ofrecido su ayuda y nos ha indicado dónde estaría si queríamos algo. Otra mujer se ha parado a interesarse y ayudar y se ha quedado con nosotras. La primera ha vuelto del hospital muy disgustada porque le habían negado la ayuda y la habían despachado con un "que se coja un taxi". Mientras ella esperaba a que llegara un taxi, nosotras seguíamos allí, y ha llegado una controladora de parquímetros - o creo que ese era su trabajo, vamos - que se ha quedado a asistir a la señora y ha llamado a una ambulancia, que por lo visto ya estaba avisada y venía de camino. Otro señor más que iba conduciendo se ha parado en la esquina para ver si necesitábamos algo, y se ha vuelto a ir ante la negativa. La tercera mujer ha ofrecido su coche para llevarla ella misma al hospital. Después la señora, que se iba encontrando mejor y había dejado de sangrar visiblemente, quiso apoyarse en la pared y llamamos al hombre que estaba en el bar para que nos ayudara con ella, y así hizo. La segunda señora, al ver que no había nada más que hacer, se despidió y se marchó. Mientras, la primera mujer y la controladora de parquímetros hablaba con la señora, preguntándole si quería que llamaran a alguien, y la tercera se ha ido al hospital a ponerles de vuelta y media. Al poco de volver ella - sin ningún resultado - ha llegado la ambulancia. Los dos hombres la recogieron y la tercera se fue. Cuando ya habían metido a la señora en la ambulancia, yo me he ido. Las dos que quedaban se estaban dando los teléfonos para comunicarse sobre las novedades del caso, ya que la controladora de parquímetros pensaba pasarse por el hospital para ver cómo seguía la señora. He ido a clase deprisa, pues llegaba tarde a unas prácticas obligatorias, pero aun así iba consternada por lo que había pasado. Todo esto ha durado unos veinte minutos.

Al volver de clase unas horas después, he pasado por el hospital. Quería una hoja de reclamaciones para poder manifestarme de manera más formal sobre lo sucedido. La mujer que había allí me ha denegado la hoja de reclamaciones al no ser yo paciente del hospital - además me ha mandado a hablar con Atención al Cliente en vez de explicarme ella misma por qué no podía yo rellenar la dichosa hoja -, y nos hemos puesto a discutir sobre lo sucedido. Entre otras cosas, me ha dicho que la mujer se había inventado lo del taxi, y que ella misma había llamado a la ambulancia. Ha tenido bemoles de decirme con tono desafiante que si yo tenía testigos de lo del taxi, ella tenía más testigos de lo "realmente" sucedido - a lo que yo me he quedado anonadada, ¿qué se supone que significa eso?. Finalmente me ha dicho que le había dicho a la mujer que los médicos no podían salir de quirófano para atender a alguien de la calle - usted perdone, no sabía que todos los médicos de este hospital estuvieran en quirófano a la misma hora -, y que la calle le corresponde al SUMA. Me he ido.

Hemos llegado a un punto que las personas no nos importan. ¿No hay un código de médicos que diga que tienen que ayudar al necesitado, aunque sea FUERA del hospital? Todo esto es un sistema y nada se puede salir de norma, aunque la norma sea del todo absurda. Aunque la recepcionista tuviera la desfachatez de defender dicha norma. La verdad es que todo esto da pena, mucha pena. Y menos mal que queda gente que se preocupa más y hace lo que puede. Yo me he quedado más tranquila, a pesar de no haber aportado mucha ayuda. La verdad es que no sé qué hacer en esas situaciones, aunque de haber estado sola supongo que habría actuado de forma similar a las otras personas. Pero de verdad, que me parece increíble el trato que se ha dado por parte del hospital. Pobre señora, espero que esté mucho mejor y que se le haya quitado el susto. Pero es que no hay derecho. Las personas, el individuo importa cada vez menos.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Wish you were here.



Pink Floyd es una de las bandas más importantes de los últimos tiempos, y yo la estoy descubriendo ahora. Tampoco pasa nada, no me he interesado de forma consciente. El caso es que estoy en ello: ya he escuchado Dark Side Of The Moon y Wish You Were Here, y ahora estoy con The Wall. No había escuchado música así jamás, y me parece que es bastante profunda y abstracta. Sobre todo porque apenas dicen nada. Eso a veces está bien, porque algunas canciones están llenas de cosas que yo creo que sobran. Y a veces, sobran las palabras.
La canción Wish you were here me pone melancólica, como la mayoría (véase Eclipse, por ejemplo). Pero me ha apetecido compartirla. Disfrútala si puedes.

Y sí. Desearía que estuvieras aquí.




So, so you think you can tell
Heaven from Hell,
Blue skies from pain.
Can you tell a green field
From a cold steel rail?
A smile from a veil?
Do you think you can tell?

Did they get you to trade
Your heroes for ghosts?
Hot ashes for trees?
Hot air for a cool breeze?
And cold comfort for change?
Did you exchange
A walk on part in the war,
For a lead role in a cage?

How I wish, how I wish you were here.
We're just two lost souls
Swimming in a fish bowl, 
Year after year,
Running over the same old ground.
What have we found
The same old fears.
Wish you were here.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Por favor

Dime qué puedo hacer.
Qué puedo hacer para sentirme mejor conmigo misma. ¿Cómo puedo conseguir que la seguridad en mí misma no dependa de los demás?

Y cuando estoy así, es más difícil salir airosa de este bucle de coincidencias desafortunadas. Parece que cuando algo negativo ocurre, todo va a peor. Y lo que normalmente te sentaría bien, ahora te sienta mal. Cuando alguna situación es delicada, hay que pensárselo bien antes de hacer las cosas; no siempre un comportamiento es adecuado. Y la torpeza es algo que puede empeorar las cosas una barbaridad.

Pero mientras el "responsable" está actuando torpemente, tanteándome para intentar averiguar qué hacer, ¿qué hago yo? Posiblemente debería dar un poco de tregua, poner más de mi parte... Pero no quiero. No me sale del alma. Estoy triste.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Cuando el corazón hace cosas raras

La ESO, bachillerato, la carrera... Los sentimientos y las situaciones siguen siendo los mismos, para mi asombro. El hecho de madurar no hace que seamos menos irracionales, menos orgullosos...
Tal vez no sea una cuestión de madurez, sino de riqueza interior, empatía y paciencia. Sin duda todo esto puede cultivarse al madurar, pero a estas alturas sabemos que una persona de 50 años puede ser mil veces más irracional que una de 20. No importa si eres capaz de pagar un piso, una comida, una manutención... no, eso no habla sobre la calidad de tu persona. Sobre tus relaciones con los demás. Por supuesto, alguna relación tiene que haber entre la madurez y esos otros atributos.

Solo decir, que yo noto que estoy creciendo. Aunque las situaciones y los sentimientos sean los mismos, nuestras reacciones ante ellos (casi siempre) son diferentes a las que eran cuando éramos unos adolescentes.

Eso, y que estoy muy contenta por ello. Vamos progresando.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

¡Cómo me gusta!



Tengo que decirlo, cómo me gusta que la gente, pase lo que pase, nunca renuncie a hacer lo que le gusta. Es posible que lo que te haga feliz no te haga rico, ni mucho menos, pero no por ello hay que abandonarlo.
Hoy he encontrado a una persona encantadora, que hace lo que necesita y lo que desea. Aunque a veces deseamos algo que nadie considera necesario, pero para nosotros lo es. ¿Verdad que sí? Es importante, que por el camino de lo correcto no perdamos cosas valiosas de nosotros mismos. Al final, puede perderse uno mismo.
¿Y qué más me ha demostrado? Que al mal tiempo, buena... conducta. Uno ha de hacer lo que tiene que hacer.
Espero no olvidarme nunca.


Un beso y adiós.
O mejor: dos.
(Despedida, Las últimas palabras del rey, Máximo Mintaka)

martes, 2 de noviembre de 2010

Anoche tuve un sueño...

Hoy he tenido un sueño, no sé, más raro de lo habitual. No me ha dejado dormir muy bien. A lo largo de mi vida he soñado cosas muy raras, como que era el fin del mundo, que había mensajeros voladores, que me acostaba con un personaje de dibujos animados, que estaba de cañas con los de Franz Ferdinand... Cosas raras, sí. Pero esta era diferente. Más que nada, porque las cosas eran diferentes.
Si te paras a pensar, todo lo que he dicho cabe en un sueño, son cosas del subconsciente, pero cosas "concebibles" (bueno, lo de los dibujos no tanto). Por eso, aun estando soñando, todo nos parece muy real. Pero esta noche, las cosas eran de una forma que no cabía imaginar. Todo era diferente. Había un nuevo sistema mundial, las cosas... simplemente, se hacían de otra forma. Era demasiado inquietante para que yo me lo creyera y pudiera dormir, y seguir. Me despertaba una y otra vez, intentando volver a soñarlo para poder entender algo.
Era un nuevo orden en el mundo. No era nuestro planeta tal y como lo conocemos. No sabría decir si las cosas iban mejor. Todo era extraño, un mundo muy extraño, y todos estábamos allí.
Puede que se hubiera erradicado el capitalismo.

Tristemente, apenas recuerdo nada. Daría mucho por volver a recordarlo, porque lo que he sentido ha sido único. Tan único, como lo que he soñado.

lunes, 1 de noviembre de 2010

There's a fog upon L.A



Blue Jay Way es una calle de Los Angeles. Yo he estado allí, y he de decir que está bastante perdida. Es pequeña, estrecha, curva, sinuosa... George Harrison le dedicó una canción por una vez que se tuvo que quedar allí solo en una noche de niebla. A veces me siento identificada. La calle es como mi cabeza. La niebla que a veces la cubre, los surcos con miles de pensamientos a veces desordenados. En la letra, anochece en Blue Jay y la persona está sola, esperando que por fin lleguen a por él antes de que haya desfallecido. A la vez, pensamos en el propio arrendajo azul: quiero volar... supongo que todos queremos, ¿no?


Evidencia: este es mi nuevo blog. 
Aquí me voy a dedicar más a escribir sobre lo que me dé la gana, ya que mi otro blog solo está dedicado a mis letras. Ya tenía ganas, porque el otro, como comprenderéis, estaba bastante limitado en cuanto al contenido (y yo soy muy legal con esas cosas xD).

Así que aquí habrá reflexiones, historias, anécdotas, menciones a canciones, películas y personajes, fotografías...

Disfrútalo... si puedes.